Él era un médico de familia que había pasado los últimos 10 años en tareas de gestión sanitaria. Al irse a incorporar a la práctica asistencial, mientras realizaba un intenso periodo de reciclaje, muchos compañeros le recordaban aquello de “no te preocupes, la medicina no ha cambiado, y ya sabes, es como montar en bicicleta, no se olvida”. Esta afirmación repetida en múltiples ocasiones con el objetivo de animarle en su carrera hacia la clínica resultó ser, aunque bienintencionada, rotundamente falsa. Obviamente la medicina se olvida, aunque es cierto que hay gente más desmemoriada que otra. Pero lo que más llamó la atención de este médico fue que, además, la medicina no es la misma y ha cambiado mucho, muchísimo en tan solo 10 años. Y esto es lo que se intentará demostrar a continuación con la serie que hoy se inicia. Vamos allá sin más preámbulo, no sin antes advertir de algo a los lectores, lo que a continuación se va a plasmar, no está basado en la evidencia absoluta, aunque...